Manera en que la CITES está tomando medidas concretas en favor de un mundo que viva en armonía con la naturaleza: contribución de la CITES al Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica

Ahora que nos acercamos al punto intermedio del período hasta la fecha límite de 2020 para cumplir nuestro conjunto común de metas y estrategias para la diversidad biológica, es un momento oportuno para reflexionar acerca de cómo está contribuyendo la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) a: poner en práctica el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica (2011-2020), alcanzar las 20 Metas de Aichi para la Diversidad Biológica y celebrar la visión del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica de un mundo que viva en armonía con la naturaleza[1].

En el Primer Retiro de alto nivel entre las secretarías de las convenciones relacionadas con la diversidad biológica (Château de Bossey, Suiza, 2010)[2] se acordó que el nuevo Plan Estratégico del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) podría proporcionar un marco que resultaba pertinente para todas las convenciones y organizaciones relacionadas con la diversidad biológica, y que este debería denominarse Plan Estratégico para la Diversidad Biológica en lugar de Plan Estratégico para el CDB. La propuesta original fue formulada por la Secretaría CITES con la idea de que esto permitiría que el Plan fuese más allá del CDB y proporcionara orientación para todas las convenciones relacionadas con la diversidad biológica (CDB, CITES, Convención sobre las especies migratorias (CMS), Ramsar, Convención sobre el patrimonio mundial (WHC) y el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA)) y otros órganos de las Naciones Unidas o interesados directos, tomando en cuenta sus estrategias relacionadas con la diversidad biológica ya existentes.

Alcanzar las Metas de Aichi y los objetivos del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica aprobado por el CDB en Nagoya, Japón, requiere grandes acciones colectivas a todos los niveles, incluso en toda la familia de convenciones relacionadas con la diversidad biológica. Las Partes en la CITES han abrazado las Metas de Aichi y el Plan Estratégico por medio de la Visión Estratégica de la CITES para 2020, y la aplicación plena de la CITES a nivel nacional resultará crítica para alcanzar las metas pertinentes para las especies[3].

La CITES, que trabaja en favor de la conservación y utilización sostenible de 35.000 especies de animales y plantas, contribuye de una manera muy pragmática a todas las Metas de Aichi del Plan Estratégico, excepto las Metas 13 y 16. Gracias a este enfoque dedicado, basado en las especies,[4] las importantes contribuciones de la CITES al Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica resultan mensurables, verificables y tangibles.

Desde una perspectiva más amplia, el Comité Permanente de la CITES llevó a cabo una revisión de la Visión Estratégica de la CITES[5] en 2011-2012 para tomar en cuenta el Plan Estratégico y sus Metas de Aichi, habiéndose aprobado las enmiendas propuestas por consenso en la 16ª reunión de la Conferencia de las Partes (CoP16), celebrada en Bangkok, Tailandia, en 2013.

La visión esencial de la Visión Estratégica de la CITES hasta 2020 consiste en:

“Conservar la diversidad biológica y contribuir a su utilización sostenible, velando por que ninguna especie de fauna o flora silvestres se someta o se siga sometiendo a una explotación insostenible debido al comercio internacional, contribuyendo así a una reducción considerable del índice de pérdida de biodiversidad y aportando una contribución significativa para lograr las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica relevantes”.

Y entre los objetivos acordados se incluye:

Se fortalece la contribución de la CITES al Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 y las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica relevantes ... velando por que el comercio internacional de fauna y flora silvestres se realice a niveles sostenibles[6].

Estas medidas de la CITES están alineadas con la visión del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica de un mundo que viva en armonía con la naturaleza y donde, para 2050, la diversidad biológica sea valorada y esté conservada. En la Resolución 68/205 de la Asamblea General sobre el Día Mundial de la Vida Silvestre[7] se recordó tanto el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica como el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica al declarar el 3 de marzo (la fecha de adopción de la CITES) Día Mundial de las Naciones Unidas para la Vida Silvestre.

El Plan Estratégico para la Diversidad Biológica y sus Metas de Aichi se han convertido en un importante punto de referencia para las Partes en la CITES, ya que pone en contexto su labor cotidiana para garantizar que el comercio internacional de especímenes de fauna y flora silvestres sea legal, sostenible y trazable y no amenace su supervivencia[8]. A su vez, esto ha guiado la estrecha colaboración establecida entre la CITES y las convenciones relacionadas con la diversidad biológica, que abarca enfoques basados en las especies, los hábitats y los ecosistemas y una amplia variedad de actividades y proyectos para garantizar que se adopte un conjunto de medidas integrado en el terreno y en el nivel de las políticas.

Dicha cooperación incluye el trabajo en el terreno relacionado con la utilización sostenible de la vida silvestre y los medios de subsistencia de las comunidades indígenas y locales. Vincula actividades relativas a las especies protegidas con la gestión de las áreas protegidas, la lucha contra el comercio ilegal de especies silvestres, el consumo de carne de animales silvestres, las especies invasoras, las especies migratorias[9], las maderas (y la Estrategia Mundial para la Conservación de las Especies Vegetales), la recaudación de fondos y la financiación (incluso a través del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), la armonización entre los datos y la información de los acuerdos ambientales multilaterales (AAM)[10]e iniciativas de creación de capacidad[11].

La Secretaría CITES también está aprovechando las ventajas que ofrece el inclusivo Plan Estratégico para la Diversidad Biológica para usar las estrategias y planes de acción sobre biodiversidad (EPANB) como uno de los principales vehículos para lograr mayor coherencia en el plano nacional. Por medio de su participación en varios talleres regionales sobre las EPANB, la Secretaría CITES ha procurado alentar y ayudar a las autoridades de la CITES a contribuir a la elaboración, examen, revisión y aplicación de las EPANB[12]. La Secretaría CITES también ha expedido una Notificación a todas las Partes en la CITES acerca de cómo participar en el proceso de revisión de las EPANB[13].

Con respecto al FMAM, la Secretaría CITES ha trabajado con las secretarías del FMAM y de la CITES para “transmitir las prioridades de la CITES al FMAM, a fin de que éste las tenga en cuenta al desarrollar la estrategia de biodiversidad en el FMAM-6”. El segundo objetivo de la Estrategia de biodiversidad (BD2) para el FMAM-6 es reducir las amenazas para la biodiversidad de importancia mundial. El Programa 3, comprendido en este objetivo, tiene la finalidad de evitar la extinción de especies amenazadas conocidas, para lo cual “el FMAM apoyará el fortalecimiento de los procesos de adopción de decisiones, incluyendo legislación y su aplicación, planificación estratégica y capacidad de los organismos nacionales africanos encargados de reducir la caza furtiva y el comercio ilegal de colmillos, cuernos y subproductos relacionados”. Es la primera medida de este tipo del FMAM y constituye un paso importante para brindar apoyo a las autoridades nacionales y las comunidades locales en la lucha contra este comercio ilegal altamente destructivo, y complementa la labor del Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre (ICCWC)[14].

El FMAM intensificará la labor contra la caza furtiva en África por medio de un conjunto similar de intervenciones en el lugar de origen para los rinocerontes y elefantes, así como para otras especies silvestres en Asia. Este programa reconoce que “el comercio ilegal de especies silvestres y sus partes es un impulsor emergente de pérdida de biodiversidad” y que “la escala actual de caza furtiva menoscaba el estado de derecho y el desarrollo económico en general”. Esta labor se llevó a cabo tras la presentación del Secretario General de la CITES ante el Consejo del FMAM en noviembre de 2011[15] y la serie de decisiones adoptadas en la CoP16 de la CITES en marzo de 2013.

Resulta oportuno destacar la innovadora iniciativa del FMAM presentada esta semana por la Ministra de Medio Ambiente, Edna Molewa, en Pretoria, Sudáfrica. Este proyecto, desarrollado por el Gobierno de Sudáfrica con ayuda de la CITES y presentado a través del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) tiene la finalidad de fortalecer las capacidades de aplicación de la ley para combatir los delitos contra la vida silvestre, enfocándose específicamente en los rinocerontes. El PNUMA será el organismo de realización y el Departamento de Asuntos Ambientales de Sudáfrica será el organismo de ejecución en asociación con el Servicio de Policía de Sudáfrica, el Laboratorio de Genética Veterinaria (VGL) de la Universidad de Pretoria, el Fondo Mundial para la Naturaleza y la Secretaría CITES.

Este tipo de colaboración pragmática entre las convenciones relacionadas con la diversidad biológica, los gobiernos, otros interesados directos y el principal instrumento financiero mundial para la diversidad biológica se lleva a cabo en el contexto del marco que proporciona el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica. Quizá, tomar medidas como esta sea la mejor manera de celebrar el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica 2011-2020, trabajando juntos en favor de un mundo que viva en armonía con la naturaleza.

 

John Scanlon, IEH, Ginebra, 9 de octubre de 2014

 

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Acerca de la CITES

La CITES es una convención dedicada tanto a la conservación como a la utilización sostenible. Regula el comercio internacional con fines comerciales y no comerciales de más de 35.000 especies de plantas y animales, incluidos sus productos y derivados, con el fin de garantizar su supervivencia en el medio silvestre, con beneficios para los medios de subsistencia de las poblaciones locales y el medio ambiente mundial. Las Partes en la CITES combaten el comercio ilegal de vida silvestre y se aseguran de que el comercio de vida silvestre sea legal, sostenible y trazable, usando muchos mecanismos tales como dictámenes de extracción no perjudicial de base científica y dictámenes de adquisición legal.

Con 180 Estados Miembros, la CITES sigue siendo uno de los instrumentos más potentes del mundo para la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de la fauna y flora silvestres. La CITES se firmó en Washington D. C., EE.UU., el 3 de marzo de 1973. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamado el 3 de marzo como el Día Mundial de la Vida Silvestre.

Para saber más sobre la CITES, visite www.cites.org o síganos en: 

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[1] La Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, en su décima reunión, adoptó la Decisión X/8, en la que invitó a la Asamblea General de Naciones Unidas a que declarase el período 2011-2020 Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica. También alentó, en particular, a las convenciones relacionadas con la diversidad biológica a alentar la plena participación de sus Partes, y de todas las organizaciones e interesados directos pertinentes, en el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, así como su apoyo para la aplicación del Convenio y el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020.

[2] El resumen del retiro está disponible en: http://www.cbd.int/cooperation/doc/report-hlr-2010-09-01-en.pdf

[3] En la CoP10, la Secretaría CITES hizo uso de la palabra en nombre de las cuatro convenciones relacionadas con la diversidad biológica, expresando apoyo para la adopción del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica y sus Metas de Aichi para la Diversidad Biológica, y afirmando que podría representar un marco flexible útil, pertinente para toda las convenciones relacionadas con la diversidad biológica. También se expresó a favor de las EPANB inclusivas que podrían abordar todas las convenciones relacionadas con la diversidad biológica, según se aplicase a cada país específico.

[4] En el contexto del papel de cada especie en los ecosistemas en que se halla; véase Artículo IV 3 del texto de la CITES.

[5] Resolución Conf. 16,3: Visión Estratégica de la CITES: 2008-2020

[6] Objetivo 3.4 de la Visión Estratégica de la CITES: 2008-2020

[7] Resolución 68/205: Día Mundial de la Vida Silvestre (A/RES/68/205)

[8] Ahora hay más de 13 millones de transacciones comerciales en la Base de datos de comercio de la CITES

[9] La colaboración entre la CITES y la Convención sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres (CMS) está bien establecida y se guía conforme a la Resolución Conf. 13.3 sobre Cooperación y sinergia con la Convención sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres (CMS)y el Memorando de entendimiento entre ambas secretarías de 2002.

[10] En particular, a través de InforMEA

[11] Decisión 16.2 sobre Acceso a la financiación acordada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

[12] Resolución 16.4 sobre Cooperación de la CITES con otras convenciones relacionadas con la diversidad biológicaque alienta a las Partes a considerar nuevas oportunidades para fortalecer la cooperación, la coordinación y las sinergias entre las convenciones relacionadas con la diversidad biológica a todos los niveles pertinentesy Recomienda que las Partes refuercen aún más la cooperación, la coordinación y las sinergias entre los coordinadores de las convenciones relacionadas con la diversidad biológica y otros interlocutores a escala nacional para mejorar la aplicación coherente de la Convención a escala nacional.

[13] Notificación 2011/021 y las Directrices

[14] ICCWC

[15] Declaración en la 41ª reunión del Consejo del FMAM